• Existen más de 200 virus que pueden causar dolores de cabeza, mucosidad, cefaleas e incluso fiebre

  • La ingesta de vitamina C se ha demostrado un gran remedio para prevenir resfriados y fiebres, pero sobre todo para acortar su duración

Inmersos en pleno invierno, con la consecuente bajada de temperaturas, los resfriados y gripes acechan a cualquiera. El ajetreo del día a día se complica, además, si hay que hacer frente a un catarro mientras se trabaja, estudia o se intenta tener un ritmo de vida normal. Por todo ello, la vitamina C, presente en muchos alimentos pero sobre todo en los cítricos, se ha tornado un nutriente esencial para prevenir estas enfermedades, pero sobre todo para acortar su duración y hacer frente a los molestos síntomas, que van desde la mucosidad, la tos o la cefalea hasta casos con fiebre o dolor de garganta.

De hecho, diferentes estudios apuntan que existen más de 200 virus que pueden causar los resfriados o gripes, por lo que hacer frente a estas patologías inmersos en la rutina del día a día se puede tornar un reto en según que casos. Por tanto, se recomienda la ingesta de 0,2 gramos de vitamina C al día para paliar lo que podría llegar a convertirse en una fiebre que nos obligue a pasar días y días en cama.

Además, hay que tener muy en cuenta el estrés, que provoca bajadas de energía y, por tanto, de defensas, que nos hacen más vulnerables a estas enfermedades típicas de la época en que nos encontramos. Por lo tanto, la toma regular de cítricos se recomienda para hacer frente a estos síntomas.

¿Cómo podemos tomar vitamina C?

Además del archiconocido zumo de naranja por las mañanas, hay muchas formas de aumentar los niveles de vitamina C, especialmente en invierno, cuando más propensos somos a coger un catarro que nos deje fuera de juego durante unos días. Así, comer mandarinas al menos una vez al día puede ayudar a prevenir resfriados, al igual que un zumo de cualquiera de las dos frutas ayuda a paliar los síntomas de gripes y resfriados y a acortar su duración. De hecho, se recomienda que en estas fechas, a la mínima sensación de malestar, se aumenten los niveles de este nutriente.

Pero, muchas veces, el ajetreo de la rutina diaria nos impiden mantener una alimentación del todo correcta, así como complementar con determinadas vitaminas nuestra dieta. Hay que señalar que nuestro cuerpo no produce de forma natural la vitamina C, por lo que su ingesta, máxime en la época invernal, se torna esecial. Existen, por ello, complementos vitamínicos que nos pueden ser muy útiles, entre ellos, la vitamina C en pastillas.

Estos comprimidos pueden venir muy bien para complementar la normal toma de este nutriente, pues una toma por la mañana puede ayudar a prevenir estos indeseados resfriados. Además, se recomienda tomar hasta tres comprimidos diarios si los síntomas aumentan o si la cosa va más allá y la fiebre se hace inevitable.

Por lo tanto, si algo hay esencial para hacer frente al invierno y a sus peores consecuencias para nuestra salud, es prevenir estas enfermedades, y la vitamina C puede ser nuestra mejor aliada en esta tarea, así como para ayudarnos a superar el malestar y la fiebre que nos pueden impedir hacer nuestras vidas.